top of page

Una carta para el juicio

Hace algunas semanas inicie un proceso terapéuticamente bello, cuidadoso y profundo. Y dentro hice una carta pintada de visualización de desintegración pensa/corpo/sensorial para lo que llamaremos la “recuperación memorial” de mis propias memorias históricas.


Esta es la primera:


El juicio
El juicio

¿Cuántos renacuajos están naciendo que me miran de vez en vez?


Tal vez, dentro del vómito que me acecha, hay un entramado que me trata de tapar los ojos ante las violencias atroces.


¿O acaso el amor romántico me hace caricias como si verdaderamente quisiera eso?

Como si quisiera tener un vestido esponjoso, pomposo, con mucha pomposidad de perfectud y una víbora que me dice a susurros: por acá es el camino, pero va directo al mismísimo vómito de la violencia.


¿Soy una renacuaja que emergió del vómito?

No.

Yo soy pantano claro,

soy un sapo enfiestado,

un renacuajo curioso,

soy las lágrimas de un mundo colapsado.


Viva Cristo Rey, dicen.

Para mí, muerto es.





Comentarios


¿Tienes dudas?
Contáctanos
  • Instagram
  • Facebook
  • Youtube

Gracias por comunicarte, responderemos lo más pronto posible.

© 2025

bottom of page