Volvimos y multiplicadas...
- Ithamar Martínez

- 22 feb
- 2 min de lectura
Actualizado: 24 feb
Ya había testimonio, desde hace años, que era múltiple. En la habitación me miro y veo muchas. Así, sin testigo, solo yo y mis mil formas.
En 2022 ya había vestigios de mi multiplicidad, en una carta hacia una promesa de amor, decía, más o menos: si yo fuera múltiple, sería flor, piedra, río, una mar, cielo, promesas que no se agotan, que rocía la mañana. si fuera sol, si soy mía, si fuera tuya.
La entrada a lo desconocido.

No es tan gran sorpresa que ya me vi multiplicada, como si mi forma tuviera más y no aplicara ninguna ley mente-norma en mi, en unas. Me da curiosidad lo que viene y como mirarme rizomática permite nombrarme, nombrarlas. Soy muchas ya lo he dicho.
Y mi guía es la no patologización.
Porque la gente debería poder nombrarse como quisiera, sin márgenes de locura o normalización, de deber y ser. Esta patologización de las mentes locas es lo que termina por destruir y disolvern@s a quienes habitamos desde lo no hegemónico.
Herramientas de despatologización
Ya les he contado de mi recibimiento de mi diagnóstico ¿Cómo descubrí que soy autista?, y cómo para mí muchas experiencias que antes parecían dispersas comenzaron a tener mucho sentido en mi vida. Sí, sentí dolor, tristeza, curiosidad, vulnerabilidad, pérdida, pero también ahí es donde entró la despatologización.
Despatologizar no significa negar que existan dificultades. Yo tengo necesidades reales. Tengo límites reales. Hay contextos que me sobrecargan, dinámicas que me desorganizan y sistemas que me excluyen.
Lo que cambia es desde donde me miro y nombro lo que soy.
Para mí, la diferencia está en abandonar la lógica cuerda/normal como marco de interpretación. A eso me refiero cuando hablo de prácticas despatologizantes, anticuerdistas.
El cuerdisimo (esa jerarquía donde la mente “estable, coherente, productiva y autorregulada” es la medida de lo humano válido) no solo clasifica, sino que establece superioridad moral. "La mente cuerda es la correcta".
Las prácticas anticuerdistas cuestionan esa jerarquía y para mí fueron centrales:
Abandonar el "ideal de mente única y estable"
Identificar violencia estructural: no todo malestar es intrapsíquico. Hay exclusión, capacitismo y demandas imposibles que generan desregulación.
Construir apoyos colectivos sin narrativa de corrección: apoyos para el bienestar emocional, físico, sensorial, no para parecer cuerda.
Sostener la dignidad incluso en la desorganización: no se pierde el derecho a ser humane. Que el sistema capitalista, cuerdista, violenta, es diferente.
Tenemos un Curso gratuito de Herramientas post evaluación autista y un Video en Youtube de herramientas post diagnostico que pueden acompañarte. ¿Cuéntanos como fue tu proceso de no mirarte como el sistema castiga a vernos?
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